Y no oiras mi voz susurrándote al oído,
ni sentirás mi piel como parte de tu cuerpo.
Quiero que sepas que aún en las tinieblas te haria compañia;
Eres mi luz, y en mi vida...el sostén de cada día. ♪
Prisionero del resentimiento
Termino así esta poesía.
Intentando expresar lo que siento
Por ti, amada mía.
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