lunes, 30 de noviembre de 2009
















Irritante el crepúsculo

de sus labios

sobre los míos.


Sufren como sufre

su amo y mueren,

bajo la tibia brisa

de esos labios.


Irritante el crepúsculo

de sus ojos

observándome.

Pues yo la amo,

aunque en su mente

permanezco como

un recuerdo olvidado,

alejado de todo.


Y bajo la tibia brisa

de esos labios

dormí en noches como esta.

Hoy noches de desvelo,

marcadas por su ausencia.


Ahora bien:

Años han pasado desde

la última vez que la vi,

y aún sigo recordando.


¿Qué hago para olvidarla?


Sufro al igual que un desgraciado

y muero,

bajo el tibio recuerdo de sus

labios.


Irritante el crepúsculo de

ese amor prohibido

que de ti me ha alejado.

Bendito esos pecadores

que por amor pecaron.


jueves, 26 de noviembre de 2009





















Los días eran largos y dolorosos en aquella tierra plagada de sangre y muertos. Las noches no eran noches, sino un sinfín de miedos provocados por los constantes ataques tronistas.
Desde hace más de 300 años se disputa una guerra que parece no tener fin, una guerra sin vencedores ni vencidos, pues ambos bandos van a terminar en un empate técnico sin lugar a duda.
Con miles de millones de muertos sepultados, se sembrarán nuevas historias y anécdotas acerca de aquellos sobrevivientes que resistieron al paso del tiempo, y al filo de las espadas.
Y aquellos muertos sepultados o perdidos en las tinieblas, resucitarán para volver a vivir la vida que la ambición de unos pocos les quitó, la vida que les robó la muerte. Mientras las dolidas almas recorren todo Blaco recordando a los muertos y sembrando más muertes, en la tierra se desatan desastres sobrenaturales que parecen no tener fin.
Gonmiva convocó a una conferencia de prensa, en una de las salas más grandes del palacio. Más de 1500 personas esperaban ansiosos aquello que Gonmiva tenía que decirles, catalogado como “boletín de último momento”
Las pocas voces que se escuchaban cuando el rey ingresó a la sala junto al general de su ejército, callaron por completo.
Fue el aire presente en la habitación, parecido al viento de frontera, el que utilizó Gonmiva para llenar sus pulmones y comenzar a hablar:
-Hace 2 semanas estamos bajo fuego enemigo, y hasta ahora pudimos resistir de manera excelente. Tuvimos alrededor de 500 perdidas, 500 hombres que murieron en el campo de batalla dejando hasta su último suspiro por la causa que creían correcta. A los familiares de los muertos les pido tranquilidad, la semana entrante les llegará un comunicado con el monto de dinero que les otorgará Blaco para que puedan seguir subsistiendo.
A las almas que viven dentro de estas murallas: quiero que mantengan la tranquilidad y duerman tranquilos. Les aseguro, les juro que los Tronistas no podrán ingresar a Edifer.
Convocaré a una asamblea de emergencia, la cual estará integrada por representantes de otros reinos. Trataremos temas importantes, y de seguro buscaremos una solución a este conflicto, que desde hace mas de 250 años nos viene atrofiando el cerebro.
-¿Cuál es el plan que tienen en mente para acabar con los tronistas?-Preguntó un periodista.
-Por ahora resistir-Contestó el rey.
-¿Quiénes mas formarán parte de la asamblea? ¿Podría dar nombres?
-Por lo que sé hasta el momento, compartiré ideas con Argus y con el comité de magos del norte-.El general del ejército se acercó respetuosamente al rey y le comentó algo en el oído. Luego, prosiguió-. Perdonen, me había olvidado. También estará el rey Dan, con algunos miembros de su familia.
La reunión acabó minutos luego de llegada las 10 de la noche. El rey abandonó la sala junto al general del ejército y ambos recorrieron un pasillo durante un largo rato. Se toparon con una puerta, que comunicaba aquel túnel con la habitación del rey.
-Señor… hay algo que no dijo –Comentó el general.
-Ya lo sé, quiero que sea un secreto. Esa puede ser nuestra única salvación, y tenemos que actuar con tranquilidad, y sabiendo que los tronistas no saben nada al respecto.

martes, 24 de noviembre de 2009



















Hace días que no te veo.
Ahora bien.
Aléjate de mí aunque me sientas cerca,
y amame lo suficiente como para empezar a
odiarme.
Alejate de mí y me sentiré cerca tuyo,
y nunca dejes de odiarme demaciado.
Y aunque en tus recuerdos permanezca
como una luz difusa,
un objeto odiado y olvidado,
me pondré feliz, sabiendo
que te acuerdas
de mi.
















Mataría a todos los hombres, solo para que te fijes en mi.

Moriría, si es esa la forma de no sufrir por amor.

Me enfermaría por tí, solo para demostrarte que me puedes.


lunes, 23 de noviembre de 2009

Entró en aquel cuarto y se sentó sobre una silla de roble.
-¿Que es lo que siente?-Le preguntó su psicóloga.
-Mucho dolor.
-¿Dolor? ¿O tristeza?
- Ambas cosas, me siento muy mal.
-¿Cuál es el motivo de su llanto?
-Una mujer.
-Yo creí que usted nunca sufriría por amor. No es de demostrar sus sentimientos.
-Yo creía que era una buena psicóloga hasta que dijo esta estupidez. Todos sufrimos por amor.

Erik Gonmiva

















Comenzaré el último capítulo de mi escrito, comentándoles que un mes después de haber llegado a este centro de rehabilitación, Mónica murió a causa de una epidemia que comenzó a azotar la ciudad días después de mí llegada al establecimiento.

Los médicos no me dejaron ir a su funeral, pero le mandé mis condolencias a su familia por intermedio de una carta.

Estuve muy mal anímicamente después de ese hecho, ya que me sentí solo y sin compañía. Ninguna otra psicóloga podría ocupar el lugar que ocupó Mónica en mi vida y de hecho, pedí por favor no ser atendido por ningún otro analista de cerebros.

Tiempo después se me detectó cáncer de pulmón, y me sometieron a distintos estudios para ver la complejidad del tumor.

Según lo que me contó mi médico, era un cáncer no muy grave pero si preocupante. En menos de un mes perdí mi pelo por el accionar de una nueva técnica para combatir al cáncer llamada quimioterapia, pero les anticipo que no mejoró en nada mi salud.

Todas las tardes y acompañado por un doctor, solía caminar por aquel lugar plagado de libertad para sentir como el aire penetraba en mi enfermo cuerpo.

Pero mi salud comenzó a desmejorar, al igual que mi estado anímico. Comía muy poco y el insomnio comenzó a ser algo de todas las noches.

Podría decirles que todo lo que conté fueron puras patrañas, pero crean que yo no miento. Crean también, que no escribo porque me gusta, ni tampoco porque no tengo nada que hacer. Escribo pues el cáncer de pulmón que le quita fuerza a mi vida me ha quitado a mí la voz, y quiero que mi memoria sea recordada, aunque sea por unas pocas personas.



miércoles, 18 de noviembre de 2009

















-¿Por qué me haces esto?-Preguntó el hombre.

-¿Qué te hago qué?

-Porque me lastimas así.

La mujer lo observó por segundos. Sintió lástima hacia él y respondió:

-Perdóname, no quiero lastimarte. Vos solo te estás lastimando.

-Es que no soy nada para vos...

-Sos mucho y te quiero un montón-Le interrumpió.

-Pero a él lo querés más y eso me duele.

-Te juro que estaría con vos si te hubiera conocido antes.

-Yo estaría con vos ahora, porque te amo.

-Perdóname, no quiero lastimarte-Le dijo lloriqueando.

Abrió la puerta y se fue. Ni las miles súplicas del hombre le hicieron entender que él la amaba mas que todos.


Y hoy, 35 años después, la sigue esperando.