-¿Por qué me haces esto?-Preguntó el hombre.
-¿Qué te hago qué?
-Porque me lastimas así.
La mujer lo observó por segundos. Sintió lástima hacia él y respondió:
-Perdóname, no quiero lastimarte. Vos solo te estás lastimando.
-Es que no soy nada para vos...
-Sos mucho y te quiero un montón-Le interrumpió.
-Pero a él lo querés más y eso me duele.
-Te juro que estaría con vos si te hubiera conocido antes.
-Yo estaría con vos ahora, porque te amo.
-Perdóname, no quiero lastimarte-Le dijo lloriqueando.
Abrió la puerta y se fue. Ni las miles súplicas del hombre le hicieron entender que él la amaba mas que todos.
Y hoy, 35 años después, la sigue esperando.
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