Irritante el crepúsculo
de sus labios
sobre los míos.
Sufren como sufre
su amo y mueren,
bajo la tibia brisa
de esos labios.
Irritante el crepúsculo
de sus ojos
observándome.
Pues yo la amo,
aunque en su mente
permanezco como
un recuerdo olvidado,
alejado de todo.
Y bajo la tibia brisa
de esos labios
dormí en noches como esta.
Hoy noches de desvelo,
marcadas por su ausencia.
Ahora bien:
Años han pasado desde
la última vez que la vi,
y aún sigo recordando.
¿Qué hago para olvidarla?
Sufro al igual que un desgraciado
y muero,
bajo el tibio recuerdo de sus
labios.
Irritante el crepúsculo de
ese amor prohibido
que de ti me ha alejado.
Bendito esos pecadores
que por amor pecaron.
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